Negocios con camiseta “verde”

Reducir el consumo de agua, la huella energética y el desperdicio, son algunas de las labores que las empresas salvadoreñas han sumado a su negocio; una tendencia que paga.


Amanda Rodas

 

Aunque en El Salvador existen leyes que obligan a las empresas a cumplir con disposiciones ambientales, cada vez más rigurosas, también es cierto que llevar a cabo prácticas de sostenibilidad ambiental se ha convertido en un negocio rentable. Hanes es una prueba de ellos, ya que durante 21 años de operaciones, en su preocupación por disminuir su huella ambiental la compañía ha logrado multiplicar sus beneficios tanto económicos como sociales.

 

La conservación del agua y el tratamiento de las aguas residuales son dos aspectos importantes del compromiso de Hanes con la responsabilidad ambiental. Un ejemplo es la planta textil de San Juan Opico, donde la empresa utiliza agua fresca en los procesos de teñido y acabado de la tela así como en las calderas.

 

A finales del 2008, un grupo de empleados trabajó por reducir el uso del agua en la planta, utilizando la metodología Lean, en la que se identificaron los por donde se estaba desperdiciando el agua. Este trabajo se convirtió en la reducción de 334,000 galones de agua al día, lo que a su vez se tradujo en US$340,000 de ahorro al año.

 

Otro  ejemplo de la compañía es su planta de calcetines, El Salvador Socks, que reutiliza el agua para el proceso industrial. El agua de las torres de enfriamiento es reutilizada en servicios sanitarios lo que nos permite ahorrar cerca de 2.3 millones de galones de agua al año.

 

Tanto El Salvador Socks como Textiles, cuentan con una de las infraestructuras de tratamiento de agua que garantiza que no exista una contaminación de los afluentes que rodean las operaciones de la compañía. Un sistema que demandó una inversión de US$6 millones, y requiere unos US$100,000 de mantenimiento al año.

 

Aunque la conservación ambiental requiere inversión, Teddy Mendoza, gerente de RSE y medioambiente de Hanes, reconoce que “la empresa que tiene una visión responsable del negocio industrial, es capaz de ver como la producción verde tiene retornos e impactos positivos para las operaciones tanto a nivel económico como social”.

 

En ese camino la compañía además ha logrado ahorrando un aproximado de US$380,000 al año en consumo eléctrico, gracias a la implementación de un sistema de iluminación con tecnología LED. Además de una baja de 27% en su huella de carbono mundial y el procesamiento y reciclaje del 70% de sus residuos.

Publicado: Lunes, 17 de marzo de 2014. Autor: Redacción

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