Cómo adaptarse al trabajo después de las fiestas

Por Alvaro Merino  

Al menos un par de veces al año nos encontramos en la misma tesitura. Unos días de vacaciones ya sea por Navidad y Año nuevo o vacaciones de Verano,  nos permiten conectar con nosotros mismos, nos ayudan a parar y a recuperar la energía perdida tras meses de trabajo intenso.

Y en ese descanso nuestra cabeza empieza a elucubrar nuevos propósitos para el curso que da comienzo. Volver a hacer deporte, mejorar los hábitos alimenticios, descansar más, dedicarse más tiempo a uno mismo o ser más productivo y no dedicar tanto tiempo a trabajar.

Sin embargo a las pocas semanas solemos fracasar rotundamente, volvemos a despistarnos en el día a día y abandonamos los buenos propósitos que hicimos. ¿Cómo es posible que nos ocurra esto de manera recurrente? En muchas ocasiones intentamos abarcar más de lo que podemos, no somos disciplinados y a la mínima de cambio abandonamos los nuevos hábitos que comenzamos.

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Las claves

Las rutinas improductivas no desaparecen nunca de nuestro cerebro. La única manera de modificar una rutina improductiva es generar una nueva que sea más productiva a través de nuevos hábitos. Pero debemos ser conscientes que las rutinas improductivas no van a desaparecer nunca sino que quedan latentes en nuestro cerebro.

Una clave para generar nuevos hábitos reside en abordarlos de uno en uno. No trate de abordar más de uno aunque le parezcan sencillos. Para poder entrenar su fuerza de voluntad es necesario empezar a hacerlo enfocándose en un solo hábito. Dedíquele al menos tres semanas a que se automatice y no falle ni un solo día. Y si falla, vuelva a comenzar. La construcción de un hábito exige mucha disciplina. Según vaya consiguiendo tener éxito, le resultará más sencillo abordar el siguiente.

Si quiere empezar a hacer ejercicio, hágalo todos los días aunque tan solo sean 10 minutos. No le permita la más mínima distracción porque en ese caso el cerebro, que siempre busca ahorrar la mayor energía posible, volverá a su rutina anterior.

Una de las rutinas más improductivas a nivel laboral tiene que ver con las distracciones tecnológicasque nos desenfocan de nuestras tareas y nos hacen tremendamente improductivos, gestionando mal el tiempo y alargando nuestras jornadas laborales. Ya sé que no es el único motivo por el cual el día de trabajo se alarga tanto. La sobredosis de tareas es otro componente, pero siendo autocríticos muchos sabemos que el mal uso de las tecnologías es un catalizador de la improductividad.

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Cuatro ideas para ser más productivo 

1. No se conecte, nada más despiértese. No revise emails, whatsapps y demás redes sociales al menos hasta que haya pasado una hora. Y si tiene familia, disfrute de ella al despertarse. Si no la tiene, disfrute de usted.

2. Enfóquese en las tareas que le exigen más atención intelectual en las primeras horas del día. Y hágalo sin estar conectado a internet.

3. Elimine todas sus notificaciones en el móvil. Decida usted cuando contestar. No estás obligado a hacerlo de inmediato.

4. Cuando llegue a casa, guarde su móvil un par de horas. Si tiene hijos, hágalo desde que llegue a casa hasta que se acuesten (siempre y cuando llegue antes, cosa que le recomiendo encarecidamente. Ellos también lo harán).

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