¿Qué buscan los empleadores a la hora de contratar? ¿Actitud o habilidades técnicas? El dueño de un prestigioso hotel de Chile, respondió: “Yo contrato por actitud y entreno para las habilidades técnicas”.
Lo anterior representa una invitación a reflexionar sobre la verdadera importancia de las llamadas habilidades blandas o socioemocionales, asegura Laura Ripani especialista líder en la División de Mercados Laborales y Seguridad Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Eso cuestiona si de verdad las habilidades blandas pueden ser más relevantes en un proceso de selección que, por ejemplo, el conocimiento sobre una herramienta o un programa informático.
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No obstante, se reconoce que si bien las habilidades técnicas han centrado tradicionalmente los esfuerzos del sistema educativo, el cuidado de las habilidades blandas se está convirtiendo en algo imperativo en los países de América Latina y el Caribe.
Hoy en día, con el avance imparable de la automatización, como parte de eso que se conoce como la Cuarta Revolución Industrial, se da pie a pensar que la importancia de las habilidades blandas crecerá todavía más a futuro.
La experta recuerda que la llegada de las máquinas, que ya está impactando a muchos trabajadores en los países más avanzados, no alcanzará tanto a aquellas ocupaciones en las que el talento humano es más importante.
Ante este nuevo mercado laboral, en el que las habilidades blandas van a ser cada vez más relevantes, ¿cómo podemos preparar mejor a los futuros trabajadores?, Ripani asegura que es necesario, en primer lugar, que los sistemas educativos y de formación para el trabajo se guíen por las necesidades del sector productivo.
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Además, se recomienda que todo aquello que demandan los empresarios debe tenerse en cuenta para que los jóvenes, desde la etapa educativa, cuenten con preparación buena y relevante, que les permita dar después el salto al mercado laboral sin tantas dificultades.
Por ello, si las habilidades socioemocionales están ganando peso entre los criterios que los empresarios siguen al contratar nuevos empleados, es lógico que también en la etapa formativa se les dé mayor relevancia.
La directiva expone que las habilidades blandas también se entrenan, por lo que es imperativo plantearse la posibilidad de invertir en ellas desde el comienzo y a lo largo de la vida. Según Ripani, en el futuro, si las máquinas reemplazan los trabajos más mecánicos y rutinarios, es posible que la frase “yo contrato por actitud y entreno para las habilidades técnicas” sea mucho más habitual entre los empresarios de la región.