Javier Quirós: Alma de piloto, campeón de los negocios

Redacción

Juan Manuel FernándezExitoso hombre de negocios, reconocido por su humildad y trato afable, visionario, piloto campeón, líder por excelencia… Es Javier Quirós Ramos, el rostro de Grupo Toyota en Costa Rica, empresa representante de Toyota, Lexus, Daihats ...

Junto a su hermano Amadeo emprendió una carrera más intensa que cualquier circuito de la Fórmula Uno: tomar la empresa que dejó su padre (Xavier Quirós, q.d.D.g.) en 1980 y enrumbarla con la misma visión de líder que cuando inició en 1957.

 

Hoy el Grupo Purdy Motor es una empresa de capital 100% costarricense que celebra uno de sus mayores retos: haber entrado a la capital más poblada del mundo, México D.F. con la representación de la marca Toyota.

 

Padre de tres hijas y esposo de Mariela Tanzi, don Javier abrió las puertas de su oficina —adornada con modelos a escala y un clásico Toyota 2000 GT del año 67, estacionado en la parte izquierda de su escritorio— a Mercados & Tendencias, para explorar su éxito como empresario, como piloto corredor y como ser humano.

 

Desde el momento en que usted y su hermano tomaron la empresa, ¿cuál fue la decisión que marcó el éxito de la compañía?

La empresa tuvo éxito por la gente nada más. Los últimos meses que papá estuvo mal y cuando murió en el año 80, llamamos a toda la gente de la compañía y asumimos que estaba en unas vacaciones muy largas en Europa, y que todos debían seguir haciendo su trabajo y no preguntar nada, para dejarnos aprender de este negocio. La gente fue la que nos ayudó a seguir adelante.

 

¿Por qué cree que muchas empresas familiares no despegan o no logran tener tanto éxito?

Porque confunden la gordura con la hinchazón. Muchas empresas familiares en la segunda generación mueren. El error es cuando se cree que la empresa donde se trabaja es una institución de beneficencia para toda la familia y toda la familia cree que es un deber trabajar en la compañía. Yo no estoy en contra de que la familia trabaje en la empresa, pero tienen que ganarse el puesto, no es un derecho que tienen.

 

¿Qué recomienda a los líderes jóvenes que iniciaron a su edad en el mundo de los negocios?

Hoy hay miles de carreras. Yo recomiendo a la juventud que no se estrese pensando si la carrera les va dar un futuro o no, yo digo: estudien lo que les gusta, no importa si es para astronauta o limpiar ventanas, no se preocupen por la plata, si lo que estudian los apasiona, háganlo, los resultados son demasiado obvios en la vida.

 

Si Purdy Motor fuera una persona, ¿cómo la describiría?

Una persona con valores, con mística y con una gran personalidad de innovación.

 

¿Tiene un cálculo de en cuánto valora su fortuna?

No, ni me importa. La persona es rica cuando es rica en espíritu, no en dinero. Yo podría decir que lo más fácil es agarrar el dinero, meterlo en un certificado y vivir de la renta, pero eso no tiene sentido. Nos gusta generar empleo, reinvertirlo en proyectos nuevos, eso es lo que nos enriquece, el crecimiento, la mano de obra, hacer las cosas bien, proyectos nuevos que generen riqueza a otras personas, eso es lo que nos mata, nos alumbra.

 

El mercado de autos en Costa Rica cuenta con una alta competencia. ¿Cómo evalúan la actividad en la que se desempeñan, desde este punto de vista?

El mercado de automóviles es un mercado que mes a mes cambia, salen nuevos modelos, colores, especificaciones, hasta nuevas compañías. En Costa Rica existen todas las marcas del mundo representadas y es un mercado sumamente competitivo. El cliente es muy educado, se mete a los web sites de las marcas y sabe más que uno, por eso tenemos que estar más preparados. La competencia habla mal de los carros de uno, nosotros no criticamos, hablamos de lo bueno que es nuestro carro. Si el cliente es bien atendido, muy posiblemente el comprador sea de Toyota.

 

¿De qué forma se está expandiendo la empresa y por qué en un mercado como México?

Purdy Motor llegó a un momento en que tenía un porcentaje de mercado muy alto, podíamos seguir creciendo y comiendo mercado a la competencia, pero el hacerlo nos iba a costar mucha plata.

 

Llegamos a tener como un 30% del mercado y aumentarlo hasta 35 y 38%, pero implicaba entrar a una guerra de precios con la competencia. Hay mercado para todos y decidimos crecer hacia fuera, no podíamos crecer con nuestros carros. Pudimos haber comprado otras compañías que estaban quebradas y tenían buenas marcas, pero Gente Purdy es ser leal y así no podíamos ser leales a Toyota, por lo que la única forma era crecer hacia fuera. Nos metimos en México y nos fue bien. Tenemos tres años de estar en Saltillo, al norte. Ahora la meta es abrir otra distribuidora en el Distrito Federal en octubre del 2008 y para el 2010 entrar a Estados Unidos.

 

¿Qué mercados se miran en el horizonte?

Hay numerosas posibilidades en el Caribe, donde hay muchas pequeñas islas, pero eso es complicado manejarlo porque son muchas pequeños mercaditos con muchas especificaciones diferentes de automóviles. Yo espero en el 2014 hacer una alianza estratégica con Toyota Japón para cubrir este mercado en el largo plazo.

 

¿Qué tal Centroamérica?

Es difícil porque todos los Toyotas en Centroamérica están como número uno, tienen un porcentaje de penetración altísimo y son muy bien manejados. Aún así somos muy unidos, nos compramos carros, las campañas de publicidad las hacemos en conjunto. No somos unidos en sociedad, pero sí como equipo.Nos da una diferencia en los países.

 

¿Qué se debe tomar en cuenta antes de que una empresa decida entrar a otro mercado?

Estar seguro de que el rebaño que tienes está bien cuidado. Si tu ganado se está muriendo o no da la suficiente leche, no se puede. Lo primero es consolidación y eso viene por niveles de márgenes, de ventas, lealtad del cliente, crecimiento.

 

¿En qué otros negocios ha reinvertido las ganancias que le ha dejado la empresa?

La gente lo puede ver a uno como una persona exitosa, pero no todo lo que se ve es oro. Ha habido muchos fracasos durante la vida. En toda crisis hay una oportunidad. Yo las he tenido.

 

He estado en negocios de cereales, recauchadoras, salsas de tomate, aluminio, dos intentos de exportación, y fracasaron, las cerramos y perdimos mucha plata, pero la sabiduría está en saber hasta donde llegar y probar algo nuevo. También hemos reinvertido, somos muy ecológicos, creyentes de que contaminamos el aire, y llegamos a tener 1000 hectáreas de fincas reforestadas con árboles para neutralizar los gases que producen nuestros carros a la atmósfera. También nos dedicamos a la exportación de productos marinos, tenemos barcos de pesca, renta car, hotelería, almacenes fiscales y somos cosocios de muchas empresas de desarrollo.

 

¿Cuál es la mejor forma para negociar con clientes corporativos?

No decirles mentiras y decir siempre que es un sistema gana gana. Cuando hay una corporación grande, yo me siento y le digo: usted es un clientazo para mí, yo sé que todo mundo se muere por usted, yo me muero por usted, pero yo también tengo algo que ofrecerle, nos vendemos. Pero cuando veo que la compañía lo que trata es de sacar todo para ellos, lo primero que hago es retirarme, porque no tiene los valores nuestros, yo trato de ser muy franco y me ahorro horas de trabajo.

 

¿Por qué inició su carrera de piloto?

Ni papá ni mamá me dejaban correr. Comencé en el año 78 con go-kart, cuando me compré uno. Lo cambié por un equipo de sonido, una colección de carritos de hierro, más 300 colones ahorrados (menos de $1 al tipo de cambio actual) y entre todo me compré el go-kart. Volví a correr en el 84 y hasta la fecha.

 

¿Cómo ha complementado su negocio con esta actividad?

Va uno con otro totalmente. Es la lucha constante de ganar batallas para al final ganar una guerra, como el campeonato.

 

A cualquier ganador todo mundo quiere bajarlo, ganar, y eso sucede en el negocio también, la competencia quiere ser número uno, muchas veces nos copian todo, los uniformes, diseños, eslogan, al principio me enojaba, ahora me alegra, porque pierden el tiempo copiándome en vez de ver cómo mejoran.

 

¿Cuál ha sido su mayor obstáculo en esa carrera?

Que como soy el presidente de Purdy Motor y de Toyota, dan por hecho que tengo el mejor carro y debería ganar siempre.

 

Uno siente esa presión de los competidores, de la gente.

 

Muchas veces el éxito de los fracasados es el fracaso de los exitosos y yo he sentido eso en las competencias. La gente lo ve a uno con otros ojos y a veces con envidia. Esa no debe ser la actitud.

 

¿Qué destrezas se ocupan para ser piloto?

Pasión, reflejos y un termómetro de peligro muy diferente a los normales. Reconocer que eres más malo que todos los otros y competir contra sí mismo y no contra el otro carro o competidor.

 

¿Cuáles son los grandes amores de Javier Quirós?

Mi familia y la pasión por los carros. Por eso vivo.

 

¿Cuál fue su primer carro?

Un Toyota Celica del año 74, a mis 18 años. Para mí era como tener un Ferrari.

 

¿Qué maneja actualmente?

Un Lexus 2004, cuatro puertas, deportivo, color rojo.

 

¿Cuál es el carro de sus sueños?

El Toyota 2000 GT año 67 (el mismo que tiene en su oficina), solo hay 90 en el mundo. Estoy esperando que Toyota saque el nuevo Supra, motor de 10 cilindros con 600 caballos de fuerza, pequeño.

 

¿Cuántos modelos a escala posee?

Lo que más colecciono son carros de sueño, carros que a mí me llaman la atención. El preferido es el Supra. Tengo unos 150, la sección de Toyota y la de “otros”. Ahora quiero todos los campeones de Fórmula 1 desde 1955, tengo como 30 y me faltan unos 20.

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