¿Qué factores frenan la participación laboral femenina en Latinoamérica?

Alejandra Ordoñez

Empleos de calidad, en los que las competencias, los niveles de instrucción y la productividad de las mujeres sean reconocidos, es una de las necesidades más urgentes, según la CEPAL.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), si bien durante la última década los indicadores del mercado de trabajo habían mostrado una evolución positiva, la tasa de participación laboral femenina se ha estancado en torno al 53%.

Las cifras muestran que el 78,1% de las mujeres que están ocupadas lo hacen en sectores definidos como de baja productividad, lo que implica peores remuneraciones, baja cobertura de la seguridad social y menor contacto con las tecnologías y la innovación.

Puede interesarle: ¿Qué edad tendrá usted cuando se rompa la brecha de género?

Asimismo, el informe a cargo del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la CEPAL, resalta que las tasas de desempleo de las mujeres son sistemáticamente mayores que las de los hombres.

Según se detalló, entre 2002 y 2013, la tasa de desempleo en América Latina acumuló un descenso de 2,8 puntos porcentuales, pero a partir de 2015 esta tendencia se ha revertido. El informe Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe expone que en 2015 la tasa de desempleo alcanzó 7,4%, siendo las féminas las más perjudicadas, ya que el 8,6% de ellas estaba desempleada en comparación con el 6,6% de los hombres.

En los países de América Latina y el Caribe durante 2016 la tasa de desempleo aumentó en promedio 0,5 puntos porcentuales respecto al 2015, es decir que el incremento para las mujeres fue de 0,7 puntos porcentuales y para los hombres de 0,3 puntos porcentuales.

De acuerdo con Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, los indicadores laborales en América Latina y el Caribe siguen exhibiendo grandes brechas de género en el acceso a oportunidades y derechos entre hombres y mujeres. “Las desigualdades tienen su base en un sistema social que reproduce estereotipos y conserva una división sexual del trabajo que limita la inserción laboral de las mujeres”, explicó.

Además: Cuando las finanzas están al servicio de la equidad de género

La funcionaria aseguró que estos factores estructurales representan un obstáculo para la superación de la pobreza y la desigualdad en la región, así como para la consecución de la autonomía económica de las mujeres, más aún si se considera el contexto actual de contracción de la economía.

Para la CEPAL, las políticas de empleo deberían ser capaces de modificar la actual estructura de desigualdad, asumiendo los sesgos de género existentes en el mercado laboral. “También urge reconocer y redistribuir el tiempo de trabajo no remunerado, de manera que la responsabilidad del cuidado de los niños y niñas, personas dependientes y adultos mayores no recaiga exclusivamente sobre las mujeres”, refiere el informe.

Este artículo está clasificado como: , , , , , , ,

Comentarios

Para poder comentar debe iniciar su sesión:

INGRESAR