¿Su oficina se adapta a la nueva economía digital?

Las empresas actualmente necesitan un edificio con condiciones óptimas para que sus empleados desarrollen su actividad de la manera más eficiente y productiva posible.

Para nadie es un secreto que la expansión de las tecnologías digitales en las empresas está aportando cambios significativos en las formas de trabajar, en los modelos de negocio y en las estructuras empresariales, generando nuevas demandas sobre los espacios profesionales y su capacidad para facilitar la flexibilidad y la colaboración que exige la transformación digital.

Para satisfacer esta tendencia, los edificios son cada vez más inteligentes. Las empresas actualmente necesitan conocer si un edificio ofrece condiciones óptimas como lugar de trabajo para que sus empleados desarrollen su actividad de la manera más eficiente y productiva posible. Por otra parte, propietarios e inversores inmobiliarios precisan escuchar y atender las demandas de las empresas inquilinas para adaptarse mejor a sus necesidades.

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Como consecuencia, en los próximos años va a cambiar radicalmente la forma en que los inversores evalúan y obtienen retornos de los activos inmobiliarios. El informe “La tecnología transforma el espacio de trabajo: cómo aprovechar los cambios impulsados por la tecnología” destaca algunas interesantes conclusiones que los inversores deberán tener en cuenta a la hora de afrontar decisiones sobre el futuro de sus activos inmobiliarios:

1. Los mejores edificios inteligentes conseguirán rentas más altas que los edificios comparables de primera calidad  gracias a su mayor comprensión de los cambios en las demandas de los inquilinos, las superficies y las ubicaciones. Los propietarios de inmuebles de éxito aplicarán la ciencia de los datos a sus activos y carteras para mejorar las operaciones y de los inmuebles de una empresa serán superficies flexibles y los inversores tendrán que reorganizar su cartera para aprovechar esta tendencia para elevar al máximo la productividad y los beneficios.

2. La flexibilidad repercutirá en la duración de los alquileres. Los edificios situados en zonas no estratégicas ofrecerán superficies de alta rotación a precios superiores que las empresas estarán dispuestas a pagar, ya que darán más importancia a la flexibilidad y a las ventajas de productividad que facilitan.

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3. El aumento de las diferencias entre las ubicaciones más valoradas y las secundarias se acentuará, tanto en lo que respecta a nuevas superficies como a nuevas ubicaciones; de modo que las superficies menos adaptables, peor situadas y con malas conexiones se harán más obsoletas, mientras que las oficinas y ubicaciones más adecuadas tenderán a prevalecer.

4. Inversores, propietarios y promotores de inmuebles del sector oficinas tendrán que adaptarse a la nueva situación. Deben ser conscientes de que la demanda de edificios inteligentes va a ser cada vez mayor y que necesitan modificar sus estrategias de adquisición, diseño y construcción para garantizar que los activos estén preparados para integrar las nuevas tecnologías, tal y como demandan unos usuarios cada vez más exigentes en este ámbito que además reclaman una mayor flexibilidad en las superficies y los alquileres.

Descúbra más información en: https://goo.gl/AqjtxQ y descargue aquí el documento de Schneider Electric que explica el tema, para hacerlo debe habilitar en el navegador los pop ups.

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