¿Cómo hacer crecer un negocio pequeño (y/o familiar)?

La cuarta parte de los hogares ticos tienen negocios pequeños (Periódico La Nación, 28/4/2016).  Según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), las pequeñas y medianas empresas (PYMES) representan el 90% de todas las empresas del mundo. 

En México hay 4 millones de empresas de las cuales 99.8% son PYMES que generan el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

La pregunta de los mil millones, es cómo hacer para que estas pequeñas empresas crezcan orgánica y saludablemente, sean innovadoras, den trabajo formal a muchos millones de personas, sean sustentables, permanezcan en el tiempo y sean escalables a otras ciudades del país o incluso, a otros países. 

Los datos en libros y artículos recientes afirman que el 80% de las PYMES fracasan antes de los cinco años y el 90% de ellas no llega a los 10 años. Entender por qué muchas de las PYMES mueren temprano nos ayuda a entender lo que pasa y qué necesitan las empresas para ser exitosas.

Además: Ser diferentes: El plan de negocio y la planificación estratégica

Si le preguntamos a la mayoría de las empresas que no subsisten van a decir que “está duro en la calle”, “que el gobierno no ayuda”, “que la municipalidad les complica su accionar”, los impuestos, falta de fuentes de financiación, controles excesivos y muchas otras razones de la economía y el entorno. Sin embargo, a los que tenemos oportunidad de colaborar y/o analizar muchas de estas empresas podemos ver ciertos temas importantes que se repiten.

En otros artículos publicados en este blog, hemos hablado de la necesidad de un plan de negocios claro y de la diferenciación que debe tener cualquier empresa. Una verdulería, una soda, un servicio de transportes, un salón de belleza, un bar todos pueden encontrar su forma de diferenciarse y es muy difícil sobrevivir siendo uno más, o sea, convertirnos en un genérico (ser un restaurante más, un cine más, un hotel más, un bazar más).

Algunos problemas típicos de las empresas pequeñas son: problemas productivos, logísticos o de operación, problemas de ventas, problemas legales o de control, problemas de planificación, problemas de apalancamiento, problemas administrativos, etc.  

Lea también: Los clientes como el principal activo de su empresa

A esos hay que agregarles las relaciones familiares y de confianza (talento humano) y falta de un plan de sucesión familiar. Y yo propondría también, una vez más, la importancia de una Junta Directiva, o por lo menos un directivo externo de experiencia y objetivo que ayude en la toma de decisiones, analice los resultados financieros, etc.

Todos estos temas los iremos analizando en nuevas columnas con más detalle. Lo que quiero dejar muy claro en esta es que la importancia de las PYMES en la economía mundial es enorme y que el tema es trascendental para estimular el emprendimiento ordenado y con sentido, la innovación y el crecimiento de nuestros países.


Salo Ponchner es directivo, inversionista y consultor financiero. Se ha desempeñado como fundador y director general para múltiples empresas. Ha acumulado más de 25 años de experiencia en la dirección de proyectos. Cuenta con un MBA de la Universidad de San Francisco de Vitoria, especializado en finanzas y control de gestión; un MBA in International Management, Universitat Internacional de Catalunya, España; y unMaster en Sciences de la Gestion Des Finances, Université de Management, Suiza. 

Fue nombrado Empresario del año 2006 por Cámara de Comercio de Costa Rica y es socio fundador de BizSmart Business Launcher, además es director general de Multifrio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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